Elecciones 2017. La hora de las definiciones

Las acusaciones han volado rápidamente en la enconada campaña para liderar el estado más poblado de México. Compra de voto, mordidas, alianzas oportunistas; uso ilegal de fondos públicos; flexión de músculo a usanza de la mafia. En otras palabras, el estilo de siempre en el Estado de México, donde el control de la oficina gubernamental […] es el premio mayor de todas las competencias estatales. El resultado de la carrera siempre se ha considerado un campanazo para la elección presidencial, que da al partido victorioso impulso, dinero de campaña, e influencia política […]. Y este año, ello parece especialmente cierto.

(Kirk Semple, New York Times, 6 de mayo de 2017)

Como nunca, el gobierno federal muestra de la manera más descarnada su decidido, desbocado y rabioso interés por imponer en la gubernatura del Estado de México (EdoMex) al candidato del PRI, Alfredo del Mazo Maza. Menos atención le ha prestado a los comicios de Coahuila, Nayarit y Veracruz, donde también ocurrirán cambios (de gobernadores y alcaldes en los dos primeros, y sólo de alcaldes en el tercero).

Durante varias semanas, miembros del círculo más cercano a Enrique Peña Nieto, los secretarios del gabinete –educación, salud, hacienda, gobernación, entre otros –, fueron enviados recurrentemente al Estado de México, ya sea con el pretexto de “inaugurar obras”, o cualquier otro “correspondiente al encargo”, para apuntalar al candidato priísta quien es, adicionalmente, primo del presidente. Ni más ni menos. Todas esas acciones indican que, por sí sólo, del Mazo tendría mínima oportunidad de ganar la elección del próximo domingo 4 de junio. El propósito de Peña Nieto es, en consecuencia, arroparlo.

A la vez que desborda el apoyo a su parentela, el primer mandatario pretende dar a los mexiquenses el mensaje contundente que la gubernatura tiene patente tricolor. En concreto, del Grupo Atlacomulco; y señaladamente, de la familia Del Mazo. Si al actual candidato, Alfredo, le anteceden como gobernadores su abuelo y su padre, pues el “junior” debe representar la continuidad del statu quo, la permanencia de la dinastía. Sigue ahora el cachorro ¡Faltaba más! Al menos, eso es lo que piensan en algún rincón de privilegio del municipio de Atlacomulco y en Los Pinos (así, en ese orden).

Previsor como siempre, por si existiese algún imponderable que ponga en riesgo el proyecto hereditario transexenal, el PRI gestionó los pertinentes amarres con las fuerzas políticas insertas en la mal llamada “oposición”: la derecha panista y la izquierda perredista. En ambos casos, intervino (¿alguien lo duda?) en la nominación de candidatos endebles, comprometidos con el poder, y faltos de carisma. En adición, por vía de sus fuerzas vivas, “bots” y demás parafernalia, el partidazo ha procurado generar un ambiente que propicie su triunfo, neutralizando a los detractores y premiando a los favorecedores.

Las posibilidades de Alfredo del Mazo para suceder a Eruviel Ávila descansan en tres pilares: 1) La bestial maquinaria gubernamental, federal y estatal, puesta a su servicio; 2) El sometimiento vergonzoso de la oposición orgánica del PAN y el PRD: azules y amarillos cacharán los votos de quienes, ingenuamente, les ven como alternativa, sabiendo que la estratagema de fragmentar la votación beneficia al PRI; 3) La desinformación, incertidumbre o, en el extremo, apatía, que aún muestran miles de habitantes del territorio mexiquense.

¿Hay alternativa real en el EdoMex? Sí. Es el partido Movimiento de Regeneración Nacional, o Morena, que postuló a la maestra Delfina Gómez Álvarez. La razón viene dada por un dato concreto: la décima encuesta (sí, la décima) realizada por el propio gobierno federal, a través de su aparato de investigación y espionaje, el Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional, o Cisen, publicada el 27 de mayo, indica que la maestra Delfina Gómez, hija de un albañil y un ama de casa, encabeza las preferencias electorales. Parece evidente que, si el ánimo es realmente sacar al PRI del palacio de gobierno de Toluca, suyo por casi 90 años, la opción es Morena, un instituto político que apenas cumplirá 3 años de existencia el próximo mes de julio.

Como se mencionó arriba, en Coahuila, Nayarit y Veracruz también habrá elecciones. Con algunos matices, el escenario político indica que ahí serán PRI, PAN y Morena quienes definan los procesos. Damos por descontado que las malas prácticas de los partidos, así como de las autoridades y los gobiernos corruptos, seguirán aconteciendo; igualmente, que la inacción de la onerosa autoridad electoral, continuará. En ese sentido, los ciudadanos, conscientes e informados, son quienes finalmente decidirán el gobierno que quieran darse. Coahuila, EdoMex, Nayarit y Veracruz, tienen la palabra. Por el bien del país, espero que no haya equivocaciones graves.

Fuente de imagen: Dominio público
Twitter: @RicSantes Fecha de publicación en otros medios:

Plumas Libres 29-may-2017

 

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